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Por: Andrés Ortega (@aiortegat)

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5 Tips para empezar a trabajar en equipo.


Por: Andrés Ortega (@aiortegat)

Trabajar en equipo suele ser, en numerosas ocasiones, un gran desafío. Coordinar a un grupo de personas, mantener los niveles de tensión adecuados y delegar tareas suele sonar algo muy fácil, pero en el minuto de llevarlo a la práctica pasa a ser un dolor de cabeza.
Los desafíos de hoy están centrados en la capacidad que tenemos para trabajar en equipo y orquestar los recursos para cumplir nuestros proyectos o echar a andar nuestras ideas. A continuación, les recomendamos 5 tips para poder empezar de mejor manera un trabajo en equipo:


1 - Sea consciente de sus propias debilidades. Es muy común que a la hora de trabajar en equipo todos los integrantes se muestran como superestrellas sin debilidades. Todos son perfectos. Esta perfección, absolutamente falsa por lo demás, genera una serie de problemas posteriores. El no reconocer las debilidades de cada uno genera futuros errores (mala delegación de las tareas, por ejemplo), rivalidades entre los miembros del equipo, y por sobre todo, un equipo sumamente poco efectivo. El ser sinceros con los otros miembros del equipo es fundamental para que cada uno apoye con sus fortalezas, y otros le colaboren con sus debilidades. Es mucho más poderoso un equipo que conoce sus debilidades y trata de superarlas, a uno que las ignora.


2 - No todos tienen que ser amigos desde el principio. La amistad y los lazos de cariño, que obviamente se generan en equipos que funcionan bien, son producto de un proceso y experiencias vividas en común. Un síntoma para detectar futuros problemas, o focos de problemas, es cuando todos los integrantes llegan como amigos de toda la vida. Para las primeras horas funciona perfecto, pero al minuto de las primeras situaciones de tensión, las cosas se desarman rápidamente. A este fenómeno le decimos el fenómeno “Reality Show” (¿No le ven una similitud? En el primer capítulo todos amigos, y luego ¡PUM!). Es crucial que cada persona que se integra a un equipo se dé a conocer tal y cómo es (tampoco es llegar siendo un tipo desagradable, pero es mucho más valioso mostrarse sin caretas). La sinceridad es algo que fortalece los equipos, y pretender ser amigos de toda la vida desde el minuto cero no es más que preparar un futuro problema. Las personas somos emocionales, y el proceso de creación de lazos requiere experiencias en común que ocurren en el tiempo.


3 - Sea tolerante, no todos las situaciones problemáticas son para conflicto. No hay nada más contraproducente que las personas que pelean o discuten por todo. Piense en un equipo como una familia: si pelea todo el día, el clima en el hogar será insoportable y lo único que usted querrá es irse a otro lado. Muchas veces conviene dejar pasar por alto algunas cosas y seguir trabajando. Hay cosas pequeñas que no significan motivo de conflicto, ya que eso dañará mucho más el ambiente en el equipo. No confunda esto con dejar pasar muchos errores a algún integrante. En ese caso, es importante decirle al afectado que está “remando hacia otro lado” y que es necesario que se dé cuenta.

4 - Entienda que las personas son emocionales. No podemos pedir que todos estemos con el mismo estado de ánimo todos los días, ni con los mismos gustos, ni que queramos las mismas cosas. Los humanos somos emocionales y muchas veces son factores que ni siquiera nosotros sabemos los que nos condicionan a actuar. Tenemos que comprender, al empezar a trabajar con otras personas, que todos tenemos altos y bajos. El desafío en ese caso no es “como evitar que las personas estén enojadas, enamoradas, tristes, etc.” sino que “cómo orquesto esas emociones para poder seguir con la misión del equipo”.

 
5 - Sepa delegar. Hoy en día “saber delegar” es un cliché, pero el problema  es que muy pocos saben realmente lo que es delegar correctamente.  Repartir tareas no es simplemente ejercer como dictador y decir “te tocó esto”. Tenemos que entender que algunas personas sirven para tareas pesadas, otras para tareas más simples, otros para redactar informes, y otros para preparar los asados de equipo los fines de semana. Es tarea de cada equipo ver quiénes son las personas que faltan para armar el engranaje que es un equipo. Si todos son pequeños Steve Jobs, les aseguro que faltarán en el equipo personas que sirvan para hacer reír, o personas encargadas de los números. No sirven puras mentes brillantes homogéneas. Los equipos multifuncionales, que se conocen, y tienen confianza, son tremendos (y muy buenos) equipos de trabajo.